El síndrome de dolor miofascial (SDM) es una de las causas más frecuentes de dolor crónico musculoesquelético. Estudios epidemiológicos muestran que hasta un 85% de la población general experimentará al menos un episodio de dolor miofascial durante su vida. La presencia de este tipo de trastorno perpetúa la aparición de puntos gatillo miofasciales (PGMs), los cuales aparecen como nódulos hipersensibles localizados en la banda tensa del músculo. Dentro de sus efectos característicos encontramos la alteración de la activación muscular, rango de movimiento restringido, fatigabilidad aumentada y fenómenos autonómico.

Los PGMs se clasifican en dos tipos, activos o latentes. Los PGMs activos producen dolor local o referido espontáneo, el cual puede ser provocado mediante la estimulación. Sin embargo, los PGMs latentes producen dolor local o referido, sólo cuando se estimulan, pero no de forma espontánea.

La punción seca (PS) es una técnica invasiva realizada en diversas disciplinas como la fisioterapia, la quiropraxia, la odontología, la medicina y la acupuntura. Esta técnica consiste en la inserción de una aguja de filamento sólido (sin la inyección de ninguna sustancia) para el tratamiento del dolor y la disfunción en diferentes partes del cuerpo. La PS se utiliza frecuentemente en el tratamiento de músculos, ligamentos, tendones, fascia subcutánea, tejido cicatricial, nervios periféricos y paquetes neurovasculare.

Asimismo, en función de la profundidad a la que se introduce la aguja, existen dos tipos de abordajes para el tratamiento de los PGMs: punción superficial (donde la aguja se queda en el tejido celular subcutáneo y cuyos efectos mecánicos no pueden justificarse) y la punción seca profunda (donde la aguja penetra en el músculo y atraviesa el PGM)

Fuente: Fisiosite

Abrir chat