Osteopatía

Fisioterapia en el síndrome miofascial

By 9 junio, 2018 No Comments

El síndrome de dolor miofascial es una de las causas más frecuentes de dolor en el ser humano que nos encontramos en la práctica diaria de la fisioterapia. Al menos un 85% de la población en países desarrollados lo presenta una vez a lo largo de su vida. Es un trastorno crónico que envuelve al sistema musculoesquelético, caracterizado por la presencia de puntos gatillo miofasciales.

Los puntos gatillo miofasciales  se definen como nódulos hipersensibles localizados en bandas tendinosas palpables en la musculatura. Pueden ser dolorosos a la compresión y producen diferentes efectos característicos: alteración de la activación muscular, restricción del movimiento, debilidad muscular, fatiga y dolor referido.

Tratamiento de fisioterapia del síndrome de dolor miofascial:

  • Tratamiento de fisioterapia manual:

Durante años se ha utilizado principalmente:

Estiramiento con espray:  Se realizan dos o tres pases con spray de cloruro de etilo, y después se estira el músculo hasta la máxima longitud.

Técnica de relajación postisométrica de Lewit: Se realiza una contracción isométrica utilizando entre un 10-25% de fuerza máxima, y después se realiza un estiramiento de 3 a 10 segundos después. Se repite el ciclo varias veces aumentando cada vez más el estiramiento. También se puede combinar con la respiración.

Masaje longitudinal: Cyriax describió el masaje, realizado en la dirección de las bandas tensas. Este masaje puede producir cambios en la viscoelasticidad de la fascia (haciendo el medio más líquido) y estimulando los receptores de Golgi, disminuyendo la tensión muscular, mejorando la propiocepción y reduciendo la disfunción.

  • Punción seca

La punción seca es el tratamiento de actualidad para el síndrome de dolor miofascial. Es la técnica más efectiva, ya que mediante la introducción de una aguja en el punto gatillo, busca producir varias respuestas de espasmo local (REL), inhibiendo la actividad eléctrica de éste.

El inconveniente de la punción seca es la aparición del dolor postpunción, que dura de 2 a 3 días después. Esto puede producir rechazo o insatisfacción por parte del paciente y poca adherencia a tratamiento.  Algunos autores afirman que combinando otras terapias con la punción seca, como puede ser la compresión isquémica, el spray y estiramiento o el ultrasonido se reduce el dolor miofascial y el dolor post punción.

  • Electroterapia

Se puede utilizar la electroterapia analgésica (TENS), así como el TENS mediante electroacupuntura.

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Bibliografía: Fisiosite

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