Las ondas de choque son ondas acústicas de alta energía que pueden generarse de distintas formas tecnológicas diferenciadas por su generador focal o generador radial.

Actualmente, son ampliamente utilizadas en la medicina regeneradora, en la rehabilitación musculo-esquelética para tratar la inflamación, la calcificación, los procesos condrales y para el alivio del dolor.

¿Cuáles son los efectos de las ondas de choque?

Efectos analgésicos: por destrucción de terminaciones nerviosas no melianizadas, por inhibición medular e inhibición de terminaciones nerviosas por liberación de endorfinas como por saturación de factor P.

Efectos antiinflamatorios: por degradación de los mediadores de la inflamación por hipertermia inducida.

Aumento temporal de la vascularización: por parálisis simpática inducida por las ondas de choque.

Activación de la angiogénesis o formación de nuevos vasos sanguíneos: por la rotura intraendotelial de los capilares con migración de las células endoteliales al espacio intersticial y activación del factor angiogénico.

Fragmentación de los depósitos cálcicos: este se produce por el propio efecto mecánico de las ondas sobre los depósitos cálcicos mediante fuerzas tensiles dinámicas en el propio estrato cálcico.

Neo-osteogénesis en procesos de pseudoartrosis y retardos de consolidación: el efecto fisiológico, en este caso, se produce por la estimulación osteogénica (osteonectina) por micronización osteogénica.

Por otro lado, las indicaciones específicas de la terapia de ondas de choque dependerán del tipo de tratamiento ya que pueden usarse en rehabilitación de lesiones, en urología, en dermatología y en estética.

A continuación, se enumeran distintas lesiones donde se recomienda la terapia de ondas de choque:

  • Epicondilitis y epicondilalgias: es una patología caracterizada por dolor en la cara externa del codo, sobre el epicóndilo (prominencia ósea más externa del codo), como resultado de una tensión mantenida o por sobreesfuerzos repetidos.
  • Tendinitis y tendinopatías crónicas: la tendinopatía crónica designa una inflamación de los tendones que perdura en el tiempo.
  • Tendinopatías calcificantes: es una patología común en el hombro y produce dolor.
  • Entesitis aquílea: que es la tendinitis del tendón de Aquiles.
  • Fascitis plantar y espolón calcáneo. Las ondas de choque son un tipo de tratamiento muy adecuado para tratar fascitis plantares u otro tipo de patologías de tipo inflamatorias como las tendinitis.
  • Pseudoartrosis y retardos de consolidación de las fracturas; en general, es aceptado que si la consolidación no es efectiva en 6-8 meses, estamos frente a una pseudoartrosis.
  • Fibrosis muscular postraumática: se llama así a la sustitución del tejido muscular por tejido fibroso o acumulación de fibras de colágeno tras un traumatismo.
  • Osteocondritis y necrosis avascular: la primera es la pérdida de vitalidad de un hueso y la segunda es una enfermedad resultado de la pérdida temporal o permanente de la entrada de sangre en los huesos.
  • Acciones sobre el tendón.
  •  Respuesta mitogénica y morfogénica: es decir, que favorecerá la mitosis celular y, por tanto, la regeneración tisular. Por otro lado, aumenta la formación de hueso, cartílago o tejido conjuntivo nuevo.
  • Aumento de tenocitos​ por lo que los tendones se irán regenerando.
  • Aumento en la expresión a tgfJ1 y igf-1. Factores de crecimiento insulínico 1.
  • Promueve la neovascularización: por lo que se generarán vasos sanguíneos nuevos y la zona estará revascularizada.

Las ondas de choque permiten restaurar la condición patológica mediante un proceso en el que la aplicación de la técnica no es dolorosa. Las cirugías, que tradicionalmente han sido las técnicas más invasivas y utilizadas para recuperar lesiones musculares u osteoarticulares, son procedimientos doloroso que requieren de anestesia y recuperación con ingreso hospitalario.

Por tanto, las nuevas terapias buscan aliviar el dolor, acortar el tiempo de recuperación y recuperar la funcionalidad completa de las lesiones. La terapia de ondas de choque, cuyo efecto analgésico es inmediato tras la aplicación de unos 400 pulsos, ayuda a reducir la sensibilidad y el dolor.

La terapia de ondas de choque es segura, nada agresiva y en la mayoría de las personas proporciona una recuperación progresiva de la lesión.