La parálisis facial  es una manifestación clínica que se produce como consecuencia de la lesión de diferentes estructuras que forman parte del sistema nervioso debido a múltiples y variadas causas, que dan lugar a esta condición clínica caracterizada por la falta de actividad motora en la musculatura de la cara.

El movimiento generado por la musculatura de la mímica (de la cara) se inicia en zonas corticales y recorre un circuito nervioso complejo hasta finalizar en las placas motoras de los músculos encargados de la expresión facial. Por tanto, cualquier alteración que se produzca a lo largo de este recorrido generará diferentes características clínicas, ya que en algunos casos también afecta a otro tipo de acciones como la secreción lagrimal o salival e incluso a otras funciones o sentidos.

Generalmente, en función de la localización de la lesión o alteración, esta entidad se divide en:

  • Lesiones periféricas, la alteración se produce en algún punto de la trayectoria del nervio facial (VII par craneal), y en función de la localización, se desarrollarán diferentes manifestaciones clínicas. En general, cuando se lesiona este nervio, se produce una parálisis de la musculatura de la cara de forma unilateral.
  • Lesión central, caracterizada no solo por la pérdida de movilidad de la musculatura de la mímica, sino también por síntomas de alteración de otras estructuras del sistema nervioso central. Por otra parte, en este tipo de lesiones se puede observar la preservación de movilidad en los músculos frontales y orbiculares.
  • Lesiones irritativas, son aquellas que como su nombre indica, irritan el recorrido del nervio facial (compresiones como consecuencia de tumores, aneurismas…) y producen movimientos involuntarios en la expresión de la cara. Los espasmos son característicos en estos casos.

La fisioterapia en muchos casos juega un papel fundamental en este tipo de pacientes. En primer lugar, la labor del fisioterapeuta se basa en analizar que músculos faciales se encuentras afectos y prescribir diferentes tipos de ejercicios que deben realizarse para restablecer el movimiento.

A menudo, los fisioterapeutas hacen uso de cámaras para grabar el progreso (previo consentimiento del paciente) y durante la realización de los ejercicios es muy frecuente el uso de un espejo. El fisioterapeuta debe estar junto al paciente realizando los movimientos que este debe trabajar, es decir, actúa como un “guía” de movimiento.

El objetivo es restablecer la pérdida de movimiento, que produce la desaparición del surco nasolabial, de los pliegues frontales, desviación de la comisura labial, etc.

El tratamiento se basa fundamentalmente en ejercicio pautado y la administración de algún tipo de fármaco dependiendo de los casos. Los fisioterapeutas en este tipo de pacientes no aplican terapia manual o agentes físicos.